Katsushika Hokusai
Katsushika Hokusai, más conocido como Hokusai (Edo, actual Tokio, 12 de octubre de 1760 - 10 de mayo de 1849). Fue pintor, dibujante y grabador japonés. Siendo niño fue adoptado por los Nakajima, familia de honda tradición artística.
A los dieciocho años se convirtió en pupilo de un destacado maestro del ukiyo-e (literalmente, «escenas del mundo flotante»), género artístico que floreció durante el período Kamakura y que tendría en Hokusai a su más depurado estilista.
Tras la muerte de su mentor, se estableció de forma independiente e inició una brillante carrera artística en la que utilizó toda clase de técnicas, desde el grabado hasta la ilustración de libros.
Hasta 1806 concentró su atención básicamente en la representación de paisajes y escenas históricas.
En torno al año 1812 el hijo mayor de Hokusai murió. Esta tragedia no fue sólo un duro golpe emocional sino también económico, porque, como heredero de la acomodada familia Nakajima, su hijo suponía el medio de obtener una importante renta, de manera que Hokusai no tuviera que preocuparse de la incertidumbre de vivir de los cobros de su pintura, sus diseños y sus ilustraciones.
Por razones económicas o no, a partir de este momento la atención de Hokusai se centró en la ilustración de libros, y particularmente en los libros de copias de grabados diseñados para artistas aficionados.
Su intención era encontrar nuevos discípulos y, por tanto, nuevos protectores, en lo que tuvo un éxito limitado.
Junto a la fama de sus detalladas impresiones e ilustraciones, Hokusai cosechó también gran éxito en las exposiciones públicas de su pintura; hizo, por ejemplo, una enorme pintura de unos 200 m2 con figuras mitológicas para un multitudinario festival.
Incluso una vez fue convocado para mostrar sus habilidades artísticas ante el shogun, teóricamente un ayudante del emperador que en la práctica era el gobernante del Japón.
Hokusai trabajó hasta el último día de su existencia. Era un artista enérgico que se levantaba temprano y pintaba hasta la noche. Ésta había sido su forma de actuar durante todo su larga y productiva vida, y fue también la de sus años finales.
De los millares de libros y de impresiones de Hokusai, sus Treinta y seis vistas del Monte Fuji son particularmente notables. Publicada entre 1826 y 1833, esta famosa serie, que con los suplementos incluía un total de 46 impresiones a color, marcó un hito en la impresión japonesa de paisajes.
La grandeza del diseño y la habilidad de la ejecución no había sido alcanzada hasta ese momento, incluso en el trabajo de su contemporáneo Hiroshige.
Pese a sus súplicas por seguir viviendo una década más, el día 18 del cuarto mes japonés "el viejo enojado con la pintura", como él mismo se definía, murió a los 89 años, sin haber satisfecho la búsqueda de la última verdad sobre la pintura.
Quince años antes había escrito:
[...] a la edad de cinco años tenía la manía de hacer trazos de las cosas. A la edad de 50 había producido un gran número de dibujos, con todo, ninguno tenía un verdadero mérito hasta la edad de 70 años. A los 73 finalmente aprendí algo sobre la calidad verdadera de las cosas, pájaros, animales, insectos, peces, las hierbas o los árboles.
Por lo tanto a la edad de 80 años habré hecho un cierto progreso, a los 90 habré penetrado el significado más profundo de las cosas, a los 100 habré hecho realmente maravillas y a los 110, cada punto, cada línea, poseerá vida propia [...]
Hora de descansar... Nos vemos !!
Información tomada de: Biografías y Vidas - Wikipedia - Temakel.
Imágenes - pinturas tomadas de la red.
La Gran Ola - 1823-1829
Batiburrillos de Balovega
Katsushika Hokusai, más conocido como Hokusai (Edo, actual Tokio, 12 de octubre de 1760 - 10 de mayo de 1849). Fue pintor, dibujante y gra...















