Fin de semana en Galicia

Por falta de tiempo tuve que posponer la entrada de un fin de semana largo en Galicia. Como nunca es tarde, le narro nuestra andadura que escribí mientras volvíamos a casa...

En el autocar de vuelta mientras el atasco en la carretera se disuelve, me propongo contarles, si el traqueteo me deja, un fin de semana en Galicia. Nos alojamos en casa de unos buenos amigos en Pobla do Brollón, localidad comentada en otra entrada. De ahí nos estuvimos moviendo por diferentes puntos de la Comunidad Galega.




A la mañana siguiente nuestros pasos se dirigieron a Monforte de Lemos, para hacer unas cuantas fotos y disfrutar de la extraordinaria mañana. Poco tiempo hubo para conocer la ciudad, ya que la noche anterior eran cerca de las 4 cuando llegamos a Pobla. Una vez en nuestro destino, pudimos relajarnos en la cocina de nuestros estelares amigos, hasta el amanecer. Algo de picar y de beber nos prepararon, mientras charlábamos del largo viaje y del gran atasco en la carretera. Si darnos cuenta la tertulia se alargó hasta que el sueño nos venció a los cuatro.
Desde casa les mando un beso grandote por la paciencia que tuvieron al irnos a buscar a Lugo y esperar nuestra llegada hasta las tantas de la madrugada.



El sábado habían organizado una cena en casa de un catedrático de la Universidad de Santiago de Compostela, para preparar un puerco al estilo cubano.
El tiempo con un otoño primaveral nos acompañó todo el día. Entre risas, canciones y charletas nos encontramos perdidos en la carretera de algún lugar de Galicia sin saber como salir, recurriendo a la llamada de socorro de uno de los amigos que se encontraba asando el puerco.



Al fin llegamos a un sitio precioso llamado Viduido, saliendo todos a nuestro encuentro. Entre abrazos y presentaciones nos llevaron al lugar donde el puerco atravesado por una pua, como lo hacen en Cuba, se doraba y asaba para los comensales.



La noche fue extraordinaria, la cena con la colaboración de todos, estelar. Nos evadimos del agobio, stress, respirando aire puro sin contaminaciones, admirando un paisaje singular, lleno de vegetación y árboles frutales, lejos del ruido de la ciudad.
Como el domingo teníamos pensado pasarlo en Santiago de Compostela, esa noche nos invitaron a dormir en la localidad de la provincia de Pontevedra llamada "A Estrada", en casa de otros amigos con los que coincidimos en la cena. Dado que era tarde y Santiago se encontraba a poca distancia de Viduido, decidimos aceptar la invitación y no hacer un viaje de cerca de dos horas hasta Pobla do Brollón, y vuelta al día siguiente a Santiago.


Más adelante dedicaré una entrada a Santiago de Compostela, una ciudad que aunque nos dijeron que en dos horas se veía, nosotros tardamos todo un día y de seguro nos quedó mucho por ver.
Un fin de semana inolvidable y con unos anfitriones extraordinarios.
Feliz semana, no trabajen mucho ... Nos vemos!!...
Autor de las fotografías: Balovega
Por falta de tiempo tuve que posponer la entrada de un fin de semana largo en Galicia . Como nunca es tarde, le narro nuestra andadura que e...
















