El origen de las calles - II -


El pasado 14 de septiembre de 2008 comenzamos la andadura por el Madrid de los Austrias y sus orígenes callejeros. Hoy quiero continuar la narración de nuestras calles e iremos conociendo y aprendiendo un poco más de una ciudad llena de historia, encanto y misterio, que en muchas ocasiones estas arterias pasan desapercibidas a los ojos del viajero.






La Plaza de Puerta Cerrada, inicialmente se llamaba Puerta de la Culebra, en alusión al relieve de dragón instalado en su frontal, fue edificada de manera defensiva durante el reinado de los Austrias.

Recibe el nombre de puerta cerrada dado que al estar siempre cerrada adquirió esta denominación debido a que la plaza de difícil acceso tenía muchos esquinazos y recovecos que eran aprovechados para el escondite de ladrones, asaltantes y bandoleros para atracar a los transeúntes que pasaban por esta arteria, que al tener el acceso tan molesto, por lo general se encontraba siempre solitaria. El Ayuntamiento para evitar todos estos engorrosos y molestos peligros, decidió cerrar la puerta hasta que el arrabal se poblase.

Entre las calles Segovia y San Justo, se encuentra una pequeña fuente que sustituye a la que en origen era la del viaje del agua del alto Abroñigal.





El Arco de Cuchilleros es obra de Juan de Villanueva, quien tras el incendio de Madrid en 1790, cerró la Plaza Mayor habilitando una serie de arcadas para su acceso. El origen de su nombre está en la Calle Cuchilleros a la que da salida, llamada así porque en ella se reunían el gremio de cuchilleros, que abastecían a los carniceros ubicados dentro de la Plaza Mayor.

En la actualidad, tanto la Plaza Mayor, como el Arco y la Calle Cuchilleros, son puntos turísticos de nuestra ciudad, donde están situados numerosos restaurantes y bares típicos conocidos como Los Mesones.




Desde Cuchilleros nos acercamos hasta donde se encuentra la Calle de la Pasa. Decía un proverbio madrileño "que aquel que no pasa por la Calle de la Pasa no se casa", al parecer era cierto. Cuentan que en la época en la que el matrimonio civil no existía, y tan solo el eclesiástico era el que tenía eficacia civil, el tránsito por esta calle era inexcusable al encontrarse ubicado el arzobispado de Madrid, donde se acercaban las parejas para realizar los trámites matrimoniales.





Siguiendo nuestro caminar por el Madrid de los Austrias, nos encontramos con el Pasadizo del Panecillo, su nombre lo recibiría por al alimento que los curas daban a los indigentes, siempre que certificaran su asistencia a misa. Encontrándose en los alrededores el Palacio que perteneció al Conde de Barajas y el Palacio Arzobispal.

Por el momento damos por terminado el recorrido por el Madrid antiguo, más adelante nos adentraremos por otras típicas calles de esta parte del centro madrileño e iremos conociendo un barrio lleno de historia y encanto que va dejando huella en los viajeros que pasan por la ciudad.

Información tomada de Historias de Madrid
Fotografías: Balovega


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COMENTARIOS

12 comentarios:

Libertad dijo...

Qué bonito pasear contigo por Madrid, mientras me cuentas más cosas. Las fotos son mis ojos y tus palabras mis oídos. Se me hace desconocida y así es, no conozco lo más bello de Madrid.
Gracias Balovega por tu esfuerzo, por ser una fantástica guía de nuevo, y por las preciosas fotos(me encantó la preciosa tiendita de la esquina.
Un abrazo. Feliz noche.

Moisés Pellicer Carrasco dijo...

precioso recorrido el que nos has traído, amiga Balovega.
Que pases un feliz día. Besos

Merchi dijo...

Estoy conociendo Madrid de maravilla gracias a ti, mi querida niña. Me encanta leerte en cada nuevo post y de paso admirar toda la belleza de tu cuidad en esas maravillosas fotos.

Un beso enorme, muassssssssssssss

Mar dijo...

Con el miedo que me daba a mi Madrid, tu haces que disfrute, ¿que seria llevarte de guia?

Buen fin de semana guapa, muakkkksssssssss

Javi dijo...

Muy didáctico tu post para los que no somos de Madrid pues es muy interesante conocer la historia de algunas calles, las calles son algo más que un rotulo

Pilar dijo...

Estupendo, como siempre.Recorrer las calles con una guía tan buena invita a saborear la historia de otra forma. El recorrido resulta lúdico y culto. Me encanta, estoy deseando que pongas más, más y más.
Un beso muy grande, amiga

Alundra dijo...

Me ha encantado pasear contigo por Madrid... una bonita entrada...

Un saludete.

Clariana dijo...

Qué bien describes los lugares típicos de Madrid, su historia, sus anécdotas, eres una guía estupenda y para los que estamos un poco lejos de Madrid, es una maravilla conocer todo ésto. Me ha encantando lo de la calle del dicho, y claro como entonces no tenía eficacia civil más que el matrimonio eclesiástico...
Gracias por tan buen post y un beso.

Josete dijo...

Que gran guia de Madrid eres Balo, supongo que estarás preparando algunas de la nieve, que envidia, yo ni la he olido.
Un beso y disfruta estos días.

Balovega dijo...

Aun nos queda conocer muchas de estas calle antiguas de Madrid, poco a poco, pues no es fácil recoger información de su historia.

Gracias a todos siempre es alentador leer vuestros comentarios.

Feliz fin de semana y bellos sueños.

Mary Lovecraft dijo...

PRECIOSO Balo! ay, aún tengo el corazón en un puño! qué bonito paseo, Madrid es precioso fíjate que sólo estuve en una ocasión, con motivo de una megakedada y no me dio tiempo a ver casi nada en un sólo día!

Este Madrid de los Austrias me recordó tantísimo a mi Sevilla natal...esas farolas, esas calles estrechas y esos portones tan ricamente decorados...precioso de verdad ya te digo, aún tengo el corazón acelerado.

Gracias por compartir tanta belleza :D

Un beso grande!

Balovega dijo...

Gracias por pasar y dejar vuestros comentarios .. besotes

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